la importancia del otoño para las nueces

La relación entre las nueces y el otoño

Todos relacionamos las nueces y el otoño, ¿verdad? ¿O quizá con el invierno? Este fruto seco cobra protagonismo en las estaciones más frías y seguro que más de uno las espera con impaciencia (ya sea por su sabor o por sus propiedades saludables), aunque sea diciendo adiós a los días cálidos y soleados del verano. A continuación explicamos por qué.

¿Por qué encontramos las nueces en otoño?

Las nueces maduran en verano, pero las recogemos en septiembre-octubre, antes de que su cáscara se ennegrezca a causa de la humedad. Hay que tener mucho cuidado en este proceso, pues hay que recogerlas en el momento justo. También tenemos plantaciones de almendras y pistachos, pero las nueces son un cultivo más complicado.

Además, no crecen en cualquier clima. En nuestro país tenemos el privilegio de contar con las condiciones adecuadas, así que, ¿por qué no aprovecharlo? Por eso animamos a elegir nuestras nueces, y no las importadas.

Las nueces se mantienen en buen estado durante todo el año. Solo ha de hacerse en un lugar oscuro y seco, para evitar que se vuelvan rancias, lo que sucede por su elevado porcentaje de grasa saludable, de lo que hablaremos más adelante.

¿Y por qué es bueno tomarlas en otoño?

La naturaleza es sabia. Tenemos cítricos en invierno cuando el sistema inmunitario necesita vitamina C y frutas rojas y anaranjadas en verano, ricas en betacarotenos para proteger nuestra piel. Pero, ¿qué nos aportan las nueces en otoño?

  • Son altas en energía y grasas saludables. Esto no significa que engorden, ya que sus grasas como los omega-3, necesarios para el funcionamiento correcto del sistema nervioso, la prevención de enfermedades neurodegenerativas y de problemas cardiovasculares, pues suben el colesterol bueno y bajan el malo. Nos darán la energía que te hace falta en los días fríos de invierno.
  • Las nueces también contienen serotonina, el llamado «neurotransmisor de la felicidad». Esto hacen que tengan un efecto más saciante y llevarán a tu cerebro a producir triptófano por la noche, lo cual facilita el sueño. Así que son perfectas para combatir la depresión estacional y esos desequilibrios en el sueño que nos pueden afectar en invierno. Sus vitaminas del grupo B contribuyen a ello.
  • Son ricas en polifenoles, conocidos por sus efectos antiinflamatorios. Algo que evitará los dolores de cabeza y otros síntomas gripales típicos del invierno, así como el dolor de articulaciones.

Aprovecha al máximo los beneficios de las nueces

¿Verdad que es estupendo que las nueces y el otoño vengan juntos? Para ello, es recomendable que sean de proximidad, no nueces importadas, ya que estarán recogidas en el punto óptimo de su maduración y almacenadas en condiciones adecuadas. Contáctanos en [poner datos de contacto] y te diremos cómo puedes obtener nuestras nueces.

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